Compartamos con actitud verdadera


Base Biblica Lucas 7:36-50
Introducción.
Poco antes de la muerte de Jesús, sucedió un incidente que nos debe hacer pensar como es nuestra manera de compartir con Jesús, decimos que le amamos y que Él es todo para nosotros pero en términos reales pueden pasar muchas cosas, comparemos nuestra vida con dos personajes y veamos con quien nos identificamos mas.

El es líder, ella una mujer de la calle, El es aceptado por la sociedad, ella es marginada por su estilo de vida, El es popular (ex leproso) en uno de los evangelios sinópticos dice que Simón era leproso, si esto fuera así no podía estar en su casa, puede haber dos posibilidades 1.- que era leproso y quería obtener un milagro de Jesús ó 2.- había recibido la sanidad pero al parecer su actitud no era la adecuada, si se le olvido el milagro o buscaba un milagro no tuvo la actitud apropiada, por alguna razón Simón invito a Jesús a su casa, ella marcada por ser pecadora, el tenia una intención (conocerlo más para seguirlo) ella lo siguió sin prejuicios, ¿si hiciéramos un concurso de piedad entre los dos seria aclamado y escogido? Sin duda que Simón, ella seria desechada y desconocida, sin embargo Jesús piensa diferente, es mas la defendió, así es Jesús mira lo que uno no mira, descubre cosas que a simple vista no están.

¿Cree usted que si platicáramos un rato con Jesús él podría descifrar nuestra intención? ¿Podría Jesús saber la razón por la cual nos acercamos con Él y estamos con Él?

Hay acciones que tenemos que pueden ser falseadas, es decir podemos tener una acción sin intención, déjeme explicarle, por ética, por educación o por costumbre podemos saludar a quien no queremos, saludar y hacer pasar que sí queríamos saludarlo, ejemplo “hay viene el pastor” hola Hno. Como estas, que gusto etc.… pero unos segundos antes dijo ¡hay allí viene el pastor! Creo que si me doy a entender.

Analizando este pasaje y aplicando el tema de este mes que es compartir podemos decir…
Démosle a Jesús intenciones que correspondan a nuestras acciones.

Dice Lucas 7:39, encontramos un pensamiento que no corresponde con una acción.

Ojo.
Como le llamo Simón a Jesús? ver 40 dijo Simón “maestro” ojo como le dijo en su mente unos segundos antes, si este fuera profeta…

Si vamos a compartir que sea de corazón, si vamos a dar que sea de la mejor intención, si vamos a dar hagámoslo con correspondencia y con congruencia, podemos estar dando a Dios cosas porque así lo estipulan las normas pero puede ser que sea sin amor, sin deseo sin querer dar.


Posémonos en el pasaje y vivamos la escena para poder ver cosas que a simple vista no nos percatamos.

¿Que tenía en mente Simón? ¿Qué era lo que realmente le preocupaba? ¿Estaría pensando en que Jesús se sintiera bien?, ¿estaría pensando como alagar a Jesús?, ¿estaría pensando cómo hacer una tarde inolvidable en el corazón de Jesús?, yo creo que no, “lo que pensamos que pudo haber estado pensando es” Ijoles ¿Cómo se metió esta mujer a mi casa? “Uf” Que dirán!!! Hay ciertas reuniones en donde solo con invitación puedes entrar, en la casa de Simón estaba la nata y crema de los invitados de la sociedad, era una cena, pero se coló una mujer de mala reputación, “imagine”, usted tiene una fiesta con su jefe, con los empresarios de su negocio es navidad e irrumpe en la reunión un mujer que no saben su nombre, por su estilo de ropa se puede uno imaginar a que se dedica y se dirige hacia usted y se pone a sus pies llorando y lavando sus pies con lagrimas “Uf” pero veamos que esta mujer dio algo que dio que Simón nunca tuvo intención de darlo.

¿Cuáles son las razones que nos pueden llevar a compartir algo?

Mire le contare un anécdota, hace algunos años fui invitado a una reunión de un grupo filántropo con la finalidad de que me hiciera parte de este grupo, me dieron la bienvenida y cada uno de los asistentes se presento, pero no solo me dijeron su nombre sino paso algo muy interesante, cada uno dijo sus títulos, es decir hola soy Juan Carlos y soy neurocirujano, hola soy fulano y tengo un restaurant, hola soy perengano y soy dueño de Telmex. ¿Con que finalidad me dijeron eso? Cada uno debía dar una cantidad fuerte de dinero para ser parte de este club y aun cuando pudieran no tener ellos daban y lo pudieron haber hecho por…

• No perder la membrecía
• Ser reconocidos en las esferas sociales
• Por La vanidad
• Por política doy para que un día me den (favor con favor se paga)
• Por salir en las planas de sociales y Codearnos con gente importante

Pero todo esto no es más que egocentrismo, pensamos en nosotros más que lo que estamos dando.

Lucas 7 Ver 40-
Simón es confrontado.

Pienso que si visito la casa Dracula pudo haber sido más hospedador y tenido mejor actitud que Simón.
Fijemos los ojos en el ver 40 y 41. La pregunta 42.

Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama. (Lucas 7.40–47)

Valdría la pena ver que se nos dio para saber que dar.
Se nos dio la vida eterna, se nos dio la oportunidad de ser sus hijos, se nos dio la bendición de ser trasformados, se nos dio la gracia en abundancia, se nos dio la dicha de ir al cielo, se nos dio la oportunidad de ser de su pueblo, se nos dio el perdón de nuestros pecados, se nos dio la bendición de poder estar a lado de Jesús. ¡¿Qué es lo que damos nosotros?

Para ilustrar esto de darnos a Dios usare otro pasaje.
¿Recuerda a la viuda frente en el cofre de las ofrendas? Dijo Jesús esta ha dado mas que los demás? ¿A que se refería?, ella dio todo los otros lo que les sobraba, será que Dios sabe de mi vida, será que Dios sabe si lo que hago es de corazón o es por compromiso, ¿será que Jesús sabe de mi intención? ¿Será que Jesús sabrá si le estoy dando todo a El?

Si hemos recibido de gracia demos de gracia, si hemos recibido bendición demos bendición!!

Dar de buena intención
Dar de lo que hemos recibido
Dar de lo más valioso que tengamos
Que nuestra motivación de darnos a Dios sea el amor que le tenemos.

Cada uno de los movimientos de la mujer es medido y significativo. Todos sus gestos son singulares. Ojo…
Apoya las mejillas en los pies de Jesús, todavía polvorientos del camino. Ella no tiene agua, pero sí lágrimas. No tiene toalla, pero tiene su cabello. Usa ambas cosas para lavarle los pies a Cristo. Abre un frasco de perfume, quizás su única posesión valiosa, y lo derrama sobre la piel de Jesús.

Quizás pensaríamos que Simón sería el que mostraría tal amor. De quien se espera la mejor acción, ¿Acaso no es él reverendo de la iglesia, el estudioso de las Escrituras? Pero Simón es seco y distante. Pensaríamos que la mujer trataría de evitar a Jesús. ¿Acaso no es la mujer de la noche, la mujerzuela del pueblo? Pero no puede resistirse a Él. El «amor» de Simón es medido e interesado. En cambio, el amor de ella es singular y arriesgado.

¿Cómo se puede explicar la diferencia entre los dos? ¿Práctica? Educación? ¿Dinero? No, pues Simón la aventaja en las tres.

Pero hay un área en la que la mujer le hace «comerse el polvo». ¿Cuál crees que es? ¿Qué ha descubierto ella y que Simón ignora? ¿Qué tesoro ella aprecia y que Simón pasa por alto? Sencillo: el amor de Dios. No sabemos cuándo lo recibió. No se nos dice cuándo oyó hablar de él. ¿Será que por casualidad oyó a Jesús cuando dijo: «Vuestro Padre es misericordioso» la motivación era la gratitud de saberse amada con pureza, un amor distinto el bendito amor de Dios, hemos sido amados por Dios, lo justo y reciproco es que Compartamos lo que hemos recibido de DIOS.

Estuve junto con el pastor poncho el viernes en los funerales del Hno. Harol Adair en Guachochi , este hermano se dio por 22 años al pueblo de guachochi, ¿por que se dio hasta quedarse allí?; ¿quería quedar bien con guachochi? No lo creo mas bien el quería mostrar su intención, su gratitud a quien lo salvo y dar lo que el recibió.


Alguien se ha subido a un avión 7:47? ¿De que tamaño es?, ¿a qué altura puede volar? Hay quien vuela muy bajo a quien vuela muy alto, este es el principio 7:47, lo que nos mueve a compartir, es que se nos perdonó mucho y así queremos amar perdonar, compartir danos a los demás,
Mientras ella tiene un montón de amor que dar, él no puede ofrecer ninguno. ¿Por qué? El principio 7.47. Lee otra vez el versículo 47 del capítulo 7: «mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama». Igual que el enorme avión, el principio 7.47 tiene alas muy amplias. Igual que el avión, esta verdad te puede elevar a otro nivel. Léalo una vez más: «mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama». En otras palabras, no podemos dar lo que no hemos recibido. Si nunca hemos recibido amor, ¿cómo podemos amar a otros?

Así que lo intentamos. Dientes apretados. Mandíbula firme. ¡Vamos a amar aunque nos cueste la vida! Y puede que eso sea justo lo que sucede.
¿Será que nos estamos saltando un paso? ¿Será que el primer paso en el amor no es hacia la gente, sino hacia Él? ¿Será que el secreto de amor es recibir? Das amor si lo recibes primero. «Nosotros le amamos a Él, porque Él nos amó primero» (1 Juan 4.19).
¿Deseas amar más? Comienza por aceptar tu lugar como un hijo amado. «Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó» (Ef 5.1–2 NVI).

¿Quieres aprender a perdonar? Entonces piensa en todas las veces que has recibido perdón. «Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo» (Ef 4.32 NIV).
¿Te resulta difícil poner a otros primero? Piensa en la forma en que Cristo te puso a ti primero: «El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse» (Fil 2.6).

¿Necesitas más paciencia? Bebe de la paciencia de Dios (2 P 3.9). ¿Te esquiva la generosidad? Entonces considera lo generoso que ha sido Dios contigo (Ro 5.8). ¿Te cuesta trabajo relacionarte con parientes malagradecidos o con vecinos refunfuñones? Dios se relaciona con nosotros aún cuando actuamos de la misma manera. «Porque Él es bondadoso con los ingratos y malvados» (Lucas 6.35 NVI).
¿Podemos amar así?

No, sin la ayuda de Dios, puede que lo logremos durante un cierto tiempo, puede que, como Simón, abramos una puerta, pero nuestras relaciones necesitan algo más que un simple gesto educado.

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